Las 9 Causas de las Almorranas

La aparición de las almorranas nunca se debe únicamente a una causa, sino a una conjunción de varias. Existen una serie de factores que las provocan, pero su aparición no se puede atribuir a la mera presencia de uno de ellos.

Es decir, las personas con sobrepeso son más propensas a tener almorranas, sin embargo, no se puede decir que ésta sea la causa de su aparición. También son más susceptibles de padecer almorranas los que pasan mucho tiempo de pie; pero nunca se dirá que este factor por sí solo las produce. Ahora bien, la persona obesa que pase mucho tiempo de pie tendrá más posibilidades de sufrirlas que la que no pase mucho tiempo de pie y cuente con un peso adecuado.

En cualquier caso, los factores que más predisponen a padecerlas son los siguientes:

1. Genético

No son exactamente hereditarias, pero las personas con familiares que las hayan sufrido son más propensas a padecerlas.

2. Sedentarismo 

 

Las personas que tienen un estilo de vida sedentario son más susceptibles a desarrollarlas. Al igual que sucede con las varices en las piernas, las venas situadas en el recto y el ano pueden sufrir alteraciones, en este caso, a consecuencia de hábitos como el estar sentado muchas horas al día.

 

 

3. Estar de pie mucho tiempo

Se ha comprobado que las personas que, por cuestiones laborales, pasan mucho tiempo de pie son más propensas a padecer almorranas. Esto sucede porque someten al abdomen a una presión constante que causa dificultades circulatorias. Y una de sus manifestaciones es la enfermedad de las almorranas.

4. Estreñimiento

El estreñimiento causa que haya que ejercer una presión abdominal mucho más alta para defecar, lo que acaba afectando a la circulación de la sangre a través de las venas. Además, las personas estreñidas generan habitualmente heces más duras, cuya expulsión puede incrementar las molestias de las almorranas, como la irritación.

5. Diarrea

Las personas con frecuentes diarreas tienen más posibilidades de padecer almorranas, dado que su número de deposiciones suele ser más alto de lo normal y eso puede llegar a afectar a estas venas del ano.

6. Embarazo y parto

Durante la gestación, las mujeres sufren un incremento de la presión en el abdomen, lo que causa unas dificultades en su circulación que pueden desembocar en almorranas.

7. Falta de higiene

Una limpieza inadecuada y continua tras defecar puede provocar la irritación del ano, lo que a su vez es probable que cause la aparición de las almorranas.

8. Cirugía

Las intervenciones quirúrgicas que afectan a la parte inferior del intestino o a la pelvis pueden provocar alteraciones en el esfinter. Y esto podría ser el germen de las almorranas.

9. Dieta

Lo que comemos influye de manera decisiva en la aparición de las almorranas. Una dieta pobre en fibra puede provocar estreñimiento, uno de los factores asociados a la aparición de esta enfermedad. La comida picante, a su vez, puede producir irritación en la mucosa digestiva y agravar los síntomas de quienes las padecen. 

A estos factores hay que sumar otras enfermedades comunes del sistema circulatorio, como son la hipertensión, las arritmias o los problemas de colesterol.

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