Cómo Prevenir las Almorranas con 5 Medidas


Como hemos visto anteriormente, las almorranas son causadas generalmente por la existencia de una serie de hábitos perjudiciales. Por ello, en su prevención se intenta, sobre todo, modificar las actitudes erróneas.


A continuación, se exponen una serie de medidas que te ayudarán a no sufrir este problema. Porque, como ocurre en otros ámbitos de la vida, es mejor prevenir que curar. 

1. Modificaciones en la dieta

Una alimentación sana es la base para evitar la aparición de las almorranas. Mediante ella, se trata de evitar el sobrepeso y el estreñimiento. Una dieta equilibrada ha de ser abundante en líquidos y rica en alimentos con fibra, como son las frutas, las verduras y los cereales integrales. Por su parte, existen una serie de alimentos y sustancias que han de eliminarse de la dieta porque pueden producir un efecto irritante sobre el aparato digestivo, facilitando la aparición de las almorranas. Entre estos destacan las grasas, los azúcares refinados, el picante, los alimentos con un alto contenido en sal, el alcohol, el café y el tabaco.

2. Correcta higiene del ano

Los restos fecales que quedan en el ano por una higiene deficiente facilitan la aparición de la enfermedad hemorroidal, por lo que es fundamental limpiar la zona cuidadosamente tras defecar. Es preferible evitar el papel higiénico porque es muy áspero y puede provocar sangrados. Lo mejor es sustituirlo por toallitas higiénicas sin alcohol o por lavados con agua.

3. Evitar el sedentarismo

Practicando deporte de manera habitual conseguiremos reducir el efecto del sedentarismo, y contribuiremos en gran medida a reducir la obesidad, pero siempre complementando la actividad con periodos adecuados de descanso para permitir la recuperación del cuerpo. Además, hay que tener en cuenta que lo esfuerzos excesivos pueden provocar el efecto opuesto al que buscamos, por lo que la actividad física ha de ser moderada en todo momento.

4. Corregir hábitos de defecación

A la hora de ir al baño, es importante no hacer grandes esfuerzos ni estar tiempos demasiado largos. Tampoco es conveniente abusar de los laxantes ante casos de estreñimiento y, si éste se prolonga demasiado, hay que acudir al médico para que paute el tratamiento adecuado.

5. Control riguroso durante el embarazo

Como ya hemos visto, la gestación constituye un periodo de riesgo en la aparición de esta enfermedad, por lo que hay que vigilar estrechamente los síntomas que puedan sugerir la existencia de almorranas y ponerse en contacto con el médico lo antes posible para empezar su tratamiento de manera precoz.

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